Desde su creación en abril de 1993, la Fundación Innova-T se consolidó como una institución clave para conectar al sistema científico-tecnológico con los distintos sectores socio-productivos del país, promoviendo la innovación como motor del desarrollo.
A fines de los años 1980, referentes de la economía evolucionista postularon el concepto de Sistema Nacional de Innovación (SNI), para explicar el desarrollo del sudeste asiático en comparación con América Latina. Así, las nuevas políticas científicas implementadas en la región, buscaban reemplazar al tradicional modelo “ofertista” dirigido por el sector público, por un nuevo modelo centrado en la demanda de innovación tecnológica, orientada por las necesidades del sector privado. De esta forma, la falta de vinculación tecnológica entre la investigación científica y el sector productivo, dejaba de considerarse como una consecuencia de la dependencia económica y pasaba a ser vista como la causa principal de la falta de desarrollo.
Fue en ese contexto que, en 1990, se sancionó en Argentina la Ley de Promoción y Fomento de la Innovación Tecnológica (Ley N° 23.877), con el objetivo de promover y administrar las interacciones entre los institutos científico-tecnológicos y las empresas productivas a través de las llamadas Unidades de Vinculación Tecnológica (UVT’s). Tres años más tarde, el 6 de abril de 1993, el Directorio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), constituyó la Fundación para la Innovación y Transferencia de Tecnología, INNOVA-T, con el objetivo de promover la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica, “como instrumentos de mejora de la actividad productiva de bienes y servicios” en todo el territorio nacional (Acta de la 80° sesión del Directorio de CONICET).
Desde entonces, a lo largo de más de tres décadas de existencia signadas por la implementación de muy diversas políticas de ciencia y tecnología, la Fundación Innova-T se fue consolidando gradualmente como una herramienta imprescindible para facilitar la interacción entre el sistema científico, el sector público y el complejo entramado socio-productivo del país, posicionándose como importante ámbito de confianza institucional, tanto para la comunidad científica como para los diversos sectores estatales y empresariales que requieren de sus servicios administrativos con probada eficiencia y transparencia.
Los recursos administrados por Innova-T provienen, fundamentalmente, de dos tipos de fuentes. Por un lado, los fondos asociados a los distintos convenios de vinculación o transferencia tecnológica, suscriptos con el sector empresarial para brindar Servicios Tecnológicos de Alto Nivel (STAN´s), Asistencias Técnicas, Proyectos de investigación y desarrollo (I+D), Consultorías, Becas cofinanciadas y acuerdos de Propiedad Intelectual. Por otro lado, los múltiples subsidios provenientes de organismos públicos —provinciales, nacionales e internacionales— destinados a financiar diversas actividades científico-tecnológicas, como proyectos de I+D, eventos académicos o la compra de equipamiento científico. En todos los casos, Innova-T asume el conjunto de actividades que requiere una gestión de tipo integral: facturación, cobro y distribución de fondos, seguimiento financiero y soporte administrativo de cada proyecto conforme a la normativa vigente, tanto en lo relativo a la ejecución de todas las compras y contrataciones, como a los diversos aspectos relacionados con la programación financiera y con la preparación y rendición de los fondos administrados.
Si bien los resultados de los múltiples proyectos de I+D y de vinculación tecnológica no siempre son visibles para el gran público, la breve mención de algunos casos concretos de instrumentos administrados por Innova-T puede servir para dar cuenta de la relevancia social y el alcance federal de todas las gestiones involucradas.
- En 2005, un grupo de investigación de la Facultad de Ingeniería de la UBA especializado en procesos catalíticos, junto al Instituto de Ingeniería y Diseño de Santa Fe (INGAR, del CONICET y la UTN), suscribieron un acuerdo de investigación y transferencia tecnológica con la empresa española Abengoa para el desarrollo de un proceso de separación del hidrógeno presente en el etanol, una tecnología que en la actualidad es utilizada en España para la propulsión de una nueva generación de submarinos eléctricos.
- En el ámbito de la producción agrícola, se destaca la tecnología SPT TICAR desarrollada por el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular (INGEBI) de CONICET que, en 2020, fue licenciada a la empresa local TecnoPlant S.A., permitiendo así el cultivo de una nueva variedad de papas resistentes al virus PVY.
- En Tucumán, por su parte, los trabajos del Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA) dieron lugar a la producción de múltiples alimentos portadores de probióticos de amplia circulación comercial, como el Yogurísimo producido por La Serenísima.
- En el ámbito de la salud humana, tanto el desarrollo del barbijo Atom-Protect producido por la empresa Kovi con tecnología de la UNSaM, la UBA y el CONICET, como el desarrollo del test diagnóstico rápido NeoKit del ICT Milstein CONICET y Fundación Cassará, son muestra de las múltiples iniciativas que fueron desplegadas para afrontar los desafíos del Covid-19.
- La empresa Y-TEC creada por YPF y CONICET, por último, constituye un caso paradigmático de articulación institucional, que integra investigadores y becarios en un entorno empresarial, promoviendo múltiples convenios de investigación aplicada en áreas estratégicas como la energía.
Esta pequeña muestra de resultados tangibles, no hubiera sido posible sin la existencia de capacidades administrativas que facilitaron su implementación. En este sentido, merece especial mención el paso de Isabel Mac Donald por la Fundación Innova-T (1944-2023), cuya destacada trayectoria en la gestión de la ciencia y la tecnología contribuyó de manera significativa al fortalecimiento de la calidad institucional. Bajo su presidencia (2018-2023), Innova-T no sólo logró obtener la certificación ISO 9001:2015 de su Sistema de Gestión, tanto para el área de Vinculación Tecnológica como para la Administración de Subsidios, sino también incorporar por primera vez una agenda activa de promoción de vinculaciones tecnológicas definida en función de diversas necesidades sociales, ambientales y productivas.
A 33 años de su creación,la Fundación Innova-T agradece a las investigadoras e investigadores del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología que cada día eligen la excelencia y el rigor científico para poder brindar soluciones reales a las más diversas demandas productivas y sociales de nuestro país. Un camino de vinculaciones que aún es posible transitar gracias al compromiso de nuestro personal técnico y administrativo, verdadera fuente de confianza de la comunidad científica, de nuestros proveedores, del sector empresarial y de las instituciones públicas que nos acompañan para transformar la innovación tecnológica en una herramienta soberana para el desarrollo económico y social de la Argentina.



