Integrado por especialistas del CONICET, el laboratorio que presta servicios a industrias como la cosmética y agroquímica, entre otras, fue reconocido, en la categoría Training, por su labor en la promoción de programas de formación que generan un impacto concreto y sostenible en la transición hacia metodologías sin animales. (Foto: María Laura Gutiérrez, investigadora del CONICET y directora del LMA y Karl Bygrave, director del Grupo Lush. Gentileza: LMA).
El Laboratorio de Métodos Alternativos (LMA) del consorcio EBAL, dirigido por la investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), María Laura Gutiérrez e integrado por especialistas del organismo ganó el Premio Lush 2026, uno de los premios internacionales más relevantes dedicados a promover el reemplazo absoluto del uso de animales en investigación y en evaluación de seguridad con fines regulatorios. En particular, la categoría Training reconoce programas de formación que generan un impacto concreto y sostenible en la transición hacia metodologías sin animales.
EL LMA es el primero en el país dedicado enteramente a este abordaje, presta servicios a industrias como la cosmética y agroquímica. Trabaja en el desarrollo y aplicación de metodologías de nuevo enfoque (NAMs) para la evaluación de seguridad de productos, incluyendo modelos in vitro e in silico para evaluación de irritación ocular y dérmica, fototoxicidad, sensibilización dérmica y toxicidad sistémica.
Además de generar investigación original, el laboratorio tiene un rol activo en la implementación local de métodos validados internacionalmente, muchos de ellos alineados con guías de la OCDE, permitiendo que empresas, laboratorios y organismos regulatorios comiencen a utilizarlos en Argentina.

“Recibir el Premio Lush representa un enorme orgullo y, sobre todo, un reconocimiento al trabajo que venimos realizando desde hace casi diez años para impulsar la transición hacia metodologías que reemplazan el uso de animales en investigación y en la evaluación de seguridad de productos en Argentina y Latinoamérica. En ese sentido, el premio pone en valor algo que para nosotros siempre fue central: la capacitación como herramienta de transformación. Formar investigadores, profesionales de la industria, organismos regulatorios y estudiantes es una condición indispensable para que estas metodologías puedan implementarse de manera real”, comentó María Laura Gutiérrez, investigadora del CONICET y directora del LMA.
Y agregó, “Muchas veces se piensa que el reemplazo de animales depende únicamente del desarrollo de nuevas tecnologías, pero también requiere recursos humanos capacitados, articulación institucional y confianza regulatoria. Este premio reconoce justamente esa construcción colectiva y el impacto regional de nuestras actividades de formación, transferencia tecnológica y generación de redes de colaboración”.
Cabe resaltar que, en los últimos años, el LMA llevó adelante 39 actividades de formación, con más de 3600 participantes provenientes de universidades, organismos regulatorios, centros de investigación e industrias de distintos países de la región. Las actividades incluyeron talleres prácticos sobre métodos alineados con guías OECD, capacitaciones técnicas dirigidas a los organismos regulatorios argentinos ANMAT y SENASA, cursos universitarios y de posgrado, seminarios internacionales y workshops regionales abiertos, como Métodos Alternativos para la Evaluación de Fitosanitarios (MAPEF).
A partir de las capacitaciones brindadas por el LMA, diferentes laboratorios y empresas comenzaron a implementar metodologías sin animales validadas internacionalmente, mientras que organismos regulatorios iniciaron procesos de discusión y actualización vinculados a la aceptación de datos provenientes de NAMs. En paralelo, distintas universidades incorporaron contenidos sobre metodologías alternativas dentro de sus programas académicos, reconociendo su creciente relevancia para una investigación más predictiva y centrada en la biología humana.

En cuanto a los avances más significativos en el desarrollo e implementación de metodologías que reemplazan el uso de animales en Argentina, Gutiérrez asegura que: “Uno de los más significativos es que ya no se discute si estas metodologías son posibles, ahora se pregunta cómo implementarlas de manera más amplia y eficiente. Hace una década, hablar de reemplazo de ensayos en animales en Argentina parecía un objetivo muy lejano; hoy existen capacidades técnicas instaladas, experiencias concretas de aplicación y un creciente interés tanto desde el sector regulatorio como industrial. También hubo avances en materia de formación y generación de recursos humanos especializados, algo fundamental para sostener esta transición. Por otro lado, organismos regulatorios como ANMAT y SENASA comenzaron a abrir espacios de discusión e intercambio sobre estas metodologías, acompañando un cambio global hacia enfoques más mecanísticos, predictivos y humanamente relevantes. Aún quedan desafíos importantes, pero Argentina ya forma parte de esta transformación internacional”.
Sobre El Premio Lush. Se trata de un reconocimiento a las iniciativas científicas y campañas que promueven el fin o el reemplazo de la experimentación con animales, especialmente en el ámbito de la investigación toxicológica. Entre 2012 y 2026, el Premio Lush otorgó £3,19 millones a 150 proyectos e iniciativas de 36 países. La distinción destaca, además, la importancia de la capacitación y la difusión de métodos alternativos entre científicos, profesionales de la industria, investigadores, estudiantes y organismos reguladores.



