Entrevistamos a la Dra. Victoria Flexer, directora del Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJu), a propósito del nuevo equipamiento científico adquirido en el marco del Programa Equipar Ciencia. La importante inversión pública recibida pudo concretarse gracias a la gestión de la Fundación Innova-T como Unidad de Vinculación Tecnológica.
Desde su creación a fines de 2015, el Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJU), logró consolidarse como parte del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología en el Norte Grande argentino. Dependiente del CONICET y de la Universidad Nacional de Jujuy, se posicionó como una referencia ineludible en las investigaciones sobre la extracción y los usos del litio contenido en los salares de la puna andina, en el marco de las nuevas tecnologías energéticas promovidas por la agenda global de la lucha contra el cambio climático.
La inversión pública en equipamiento de vanguardia resulta indispensable para garantizar las condiciones socio-técnicas fundamentales de cualquier instituto de investigación científica, pero más aún de aquellos que están situados lejos de los principales centros urbanos del país. Desde la Fundación Innova-T conversamos con la Dra. Victoria Flexer, investigadora principal del CONICET especializada en electroquímica y directora del CIDMEJu desde 2020, sobre la importancia de los nuevos equipos de alta tecnología adquiridos en el marco del “Programa Federal Equipar Ciencia” (MinCyT, 2022-2023).
Innova-T: ¿Por qué decidieron presentarse a la convocatoria del Equipar Ciencia?
Victoria Flexer: Nos presentamos en agosto de 2022. Si bien el instituto contaba con bastantes capacidades de análisis, todavía nos faltaba infraestructura técnica. Los equipos que solicitamos no existían en ningún laboratorio de la provincia de Jujuy, ni público ni privado. Era importante para nosotros poder realizar ensayos rápidamente, sin tener que enviar las muestras a otras provincias, lo cual tenía un costo adicional y dilataba demasiado los tiempos de los análisis.
Innova-T: En total se gestionó la compra de cuatro nuevos equipos. ¿Podrías describirnos brevemente la relevancia de esas adquisiciones?
Victoria Flexer: El primero es un difractómetro de rayos X, que sirve para analizar muestras sólidas, es decir, comparar el patrón de difracción de una muestra sólida contra patrones de referencia, lo que nos permite hacer una identificación cualitativa y semicuantitativa de las muestras, además de conocer su grado de cristalinidad. En toda la provincia de Jujuy teníamos hasta ahora un sólo difractómetro de rayos X, ubicado en el Instituto de Geología y Minería, con más de 35 años y capacidades limitadas. El equipo que compramos ahora es mucho mejor, mide con más precisión y más rápido.

El segundo equipo que compramos es un espectrómetro Raman, un equipo muy importante para el análisis composicional y la identificación de distintas muestras, como también para estudiar las distintas propiedades de los materiales. El más cercano que teníamos disponible estaba en la provincia de Salta, con más de 30 años de antigüedad.

El tercero es un sistema de microanálisis por dispersión de rayos X (EDS), que es en verdad un complemento para el microscopio de barrido electrónico (SEM) que ya teníamos. Gracias a este complemento, junto al mapeo, podemos hacer análisis composicional de las fotografías y las imágenes tomadas con el microscopio. Ahora no sólo sabemos cuáles son los elementos que componen la muestra, sino que además podemos saber cómo se distribuyen ciertos componentes minoritarios de determinado sólido, como podría ser el acero, por dar un ejemplo de interés para la industria.

Y, por último, el cuarto equipo que compramos es un cromatógrafo iónico, que nos permite analizar composiciones cuali y cuantitativas de aniones y cationes.

Innova-T: La gestión de este tipo de compras suele ser compleja. ¿Cómo fue el proceso administrativo en este caso?
Victoria Flexer: Fue un proceso largo. Nos adjudicaron los equipos en marzo de 2023, pero primero hubo que hacer una adenda al convenio original porque nos habíamos presentado como CIDMEJU, mientras que los equipos iban a ser adquiridos por el CONICET, que además tiene la capacidad de gestionar los certificados ROECyT. El proceso de licitación se inició recién en noviembre de 2023, pero con el cambio de gestión a nivel nacional y en el ex Ministerio de Ciencia y Tecnología, se interrumpieron totalmente las compras. Recién en marzo de 2025 nos autorizaron a retomar, con la condición de tener todo pagado para el 30 de junio de 2025.
Innova-T: Tuvieron apenas tres meses y medio para concretar todas las compras. ¿Cómo evalúan el papel de Innova-T en esas gestiones?
Victoria Flexer: La verdad que estamos muy agradecidos con toda la tarea realizada por Innova-T. Eran compras internacionales en las que había que hacer de todo: desde otra adenda para extender el plazo hasta el 30 de junio, hasta gestionar los certificados ROECyT y lograr que los vendedores mantuvieran las ofertas originales. Tanto la gente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología como de Innova-T fueron increíblemente diligentes. Logramos importar los equipos y cumplir con las nuevas disposiciones nacionales para poder hacer todas las rendiciones a tiempo. Estuvimos corriendo contra reloj, la verdad que todo el equipo de gestión nos ayudó muchísimo.



